Es posible que no parezca mucha cosa, y en efecto, no lo es, pero en los tiempos que corren un coche de estas prestaciones es una gran salida para los que se lo quieren disfrutar de la conducción a un coste reducido, resulta que este pequeñín monta un motor VW muy fiable, 1.6 TDI de 80 CV y 3 cilindros en línea ¡¡¡Tres!!! Que alcanza una velocidad punta de 172 km/h, imagino que eso será cuesta abajo, y si alcanzases esa velocidad es posible que no estuvieses vivo para contarlo, porque a partir de 3000 vueltas te pega una bofetada de aire caliente directa a la cara que sale desde los conductos de aire acondicionado: estos chicos de escoda han inventado el horno-móvil, tu comida se cocina a mas de 150 km/h en un pequeño micromachine. No os dejéis engañar por la labia de un servidor, es un buen coche si lo conduces de manera que no acabes como un pollo asado, el problema es que si conduces por debajo de las 2500 revoluciones el motor no responde correctamente, y si las superas, el consumo aumenta, no de manera desorbitada, pero sí notablemente. A estos defectillos hay que sumarle uno más, apenas perceptible hasta que te encuentras con una transitada rotonda a la que hay que tirarse, resulta que la entrega de potencia en primera es escasa, opino que la curva de potencia está mal definida, el motor debería entregar algo más al inicio de la marcha en sacrificio de esa velocidad punta inservible. Pese a estos problemillas, me encanta el rugido que emana de ese motorcillo al sacar el pie por debajo de la alfombrilla ¡un pequeño gatito se revela como un león ansioso por comida!
El manejo a baja velocidad es muy agradable debido a su ligereza y a que las ruedas no soportan el peso extra de un cuarto cilindro, la dirección es suave y las suspensiones absorben perfectamente las imperfecciones del asfalto; esta suavidad, a partir de 90 km/h se convierte en un problema bastante serio, ante cualquier imprevisto en la calzada puedes verte en la cuneta, y es que con una dirección tan blanda y esas suspensiones diseñadas para carrito de bebé pueden darte más de un susto.
En definitiva, un coche que puede ser tan divertido como bailar con un león, chirria, ruge, acelera, frena (bastante bien, por cierto) y se desplaza lateralmente si le tiras mucho de la oreja, pero cuidado con este león que te seduce con sus bonitos ojos y líneas aerodinámicas, intentará matarte en cualquier momento, cuando menos te lo esperes.


No hay comentarios:
Publicar un comentario