Mmm… sus curvas…
…su ronroneo…
Es imposible no sentirse prisionero de su belleza al intercambiar la primera mirada. Enamorarte muy a tu pesar, sabes que no será una relación fácil: su historia, su carisma, su pasión, su fogosidad… es una chica mala.
Giulietta…te amo.
¡ Que será lo que le pasa a las flores de Romeo,
que si Julieta las toca con su boca de veneno/
se van poniendo marchitas…
se van tiñendo de negro!
¡Será que su boca agita!
¡Será que en sus labios viejos!
Todavía está el encanto que enmudeció a don Toledo,
que callado se murió y lo llevó al cementerio.
Tal vez le quema la boca,
quizás va botando fuego…
que todavía Romeo, no ha calmado su angustia
no ha curado su ego y aun no encuentra sosiego.
Es que en su lengua agridulce
se ha esparcido de lleno,
el vil sabor de lo amargo,
el mal sabor de lo añejo
y se refleja la muerte
en el rostro de su espejo.
Ya yo sé lo que le pasa
a las flores y a romeo…
ya le han pasado los años,
su testa está envejeciendo,
y se ha quedado dormido
anhelando amor eterno.
William Shakespeare
Bonito ¿no creeis? pero también desfasado y probablemente poco interesante para vosotros apasionados del motor.
Giulietta 2.0 JTDM 170 CV diesel…
…suena a coche de mujer, lo sabemos, pero no os dejéis engañar, no lo es.
Estéticamente en Alfa Romeo han hecho un trabajo espectacular, combinando perfectamente elementos a la orden del día como los LEDs y líneas suaves para hacer un coche que llama la atención. Frontal atrevido presidido por la parrilla triangular “made in Alfa” y 3 LEDs por faro, impresionante mirada. El culo muestra un corte que deja ver perfectamente que es el sucesor del Alfa 147, si no habían llegado a esa conclusión ya les doy yo la exclusiva, en sincronía con el resto del coche el cajeado del parachoques y los tubos de escape, chirrían algo mas las luces de freno, ¡Parecen salidas de una feria ambulante!
El interior lo encontramos un poco gitano para las pretensiones de Alfa, acabados en plástico metalizado y mandos dignos de un avión. También cabe destacar lo poco que se ha pensado en el difícil acceso que hay al freno de mano cuando el reposabrazos está bajado.
Probamos la versión automática de 6 velocidades con la que para seros sincero, tendréis una relación tortuosa desde el principio, ya que Alfa Romeo ha decidido ponerle la misma electrónica a su coche que lleva un coche de Fórmula 1. A todos nos gusta pisar el acelerador y sentir que el coche responde, a todos menos a los ingenieros de Alfa Romeo, que han decidido que desde que usted, usuario con ganas de marcha, pisa el acelerador hasta que la entrega de potencia se realiza, una centralita debe resolver una complicada ecuación diferencial y una decena de integrales de cambio de variable, antes de que las revoluciones suban de golpe y el coche pegue un acelerón inesperado en que por supuesto tus cervicales sufrirán un incómodo latigazo. Traducción, desde que pisamos hasta que aceleramos hay un decalaje de 1 segundo, mal Giulietta, maaaal.
Pero este Giulietta guarda un tesoro, o como prefiero llamarlo yo “un botoncito de poder” en el que se selecciona el modo de conducción: all weather, direct y dynamic. Sobra decir cuál de ellos es el más interesante.
Mientras en los modos all weather y direct apenas cambian los reglajes: suspensiones suaves, respuesta lenta del motor, suave fluir de las marchas… todo muy cómodo para una conducción económica, eficiente y tranquila; en el modo dynamic… ¡ay en el modo dynamic! Ahí amigo, has destapado la caja de los truenos y de las maravillas a la vez. Todo lo que hemos dicho en contra de la tecnología de F1 ahora juega a nuestro favor: dirección, frenos, acelerador y suspensiones se endurecen para poder sentir cada milímetro de asfalto, cada giro de motor. Tanto en cambio automático como en secuencial el motor aprieta desde las 1500 vueltas hasta las 4500 sin esfuerzo, por cierto, música para los oídos a partir de 3000. Se acaba de transformar en un coche de carreras que se agarra al asfalto de una manera increíble, al forzarlo, parece que vayas a salir tú disparado del asiento antes que el de la trayectoria de la curva (os recomiendo que fortalezcáis el cuello antes de pasar a mayores).
Sinceramente, este coche enamora desde el primer momento en que lo ves, puede que os defraude a veces, para perdonarle, solo tenéis que recurrir al “botoncito de poder”.
Giulietta… te amo.









