Ahora piensa en un todoterreno de verdad.
Es posible que ni con dos oportunidades hayáis podido pensar en un todoterreno puro, no os culpo, hace muchísimo que dejaron de fabricarse, son una especie en extinción debido a su elevado coste de mantenimiento, consumo y poca maniobrabilidad. Muchos de vosotros habréis pensado en los bien conocidos Audi serie Q, Mercedes-Benz G y GL, el famoso VW Touareg,…
¡MAL!
Solo son coches para decir “soy el rey de la carretera, tengo un motor muy grande y no he encontrado nada más caro de más de dos plazas para llevar a mi familia y demostrar lo ostentoso que soy”. Y no, no son todoterrenos muy a vuestro pesar.
Todotereno (definición): dicho de un vehículo, adj. Que sirve para circular por zonas escarpadas e irregulares.
¿Alguien sabe con qué tipo de neumáticos te venden los monstros anteriormente mencionados? De carretera ¿Tienen palanca de cambios reductora? De equipamiento opcional. Si la llevan ¿Sirve de algo con neumáticos de carretera? No.
He venido a hablaros del Nissan Terrano II 3.0 DiTurbo de 155 CV de potencia: todoterreno con todo lo que ello conlleva. ¿Qué conlleva?
En ciudad es un completo desastre, pese a que es diesel, el consumo puede llegar a dispararse hasta los 14L, te comes las ruedas delanteras debido a sus 2 toneladas de peso y sufres cada bache como si montases a caballo debido a esas suspensiones tan duras, que por cierto no funcionan. Y no funcionan porque no han conseguido que la conducción sea agradable ni en ciudad (tu coche es tu potro de tortura), ni en carretera (te bamboleas como si viajases en una barcaza)
Los frenos son demasiado pequeños para tanta masa, los delanteros, de disco ventilados, los traseros, sin ventilación, propensos a sobrecalentarse y perder efectividad ¡Me encanta vivir con la sensación de no tenerlo todo controlado!
Aunque si lo pensamos fríamente… ¿Qué buscamos en un todoterreno?
Buscamos poder llegar en coche donde el resto de los mortales llegan andando, quizá ahora todo cobre sentido: Contamos con suspensiones especialmente diseñadas para jugar con el barro, como cuando éramos pequeños; ruedas mixtas de carretera y fuerapisa, porque la cabra siempre tiende al monte; un gran motor para que no se nos resista ni el más grande de los desniveles y una palanquita mágica, reductora, por si no somos capaces de salvar un obstáculo solo con tracción a dos ruedas. Es una auténtica gozada el poder exprimirle hasta el último gramo de potencia jugando en el barro.
El diseño exterior es bastante pésimo, cartón de leche sería más aerodinámico que esta cajita con morro. Lunas tintadas, aun las estoy buscando. El capó viene presidido por una gran toma de aire innecesaria y una gran parrilla cromada con ganas de deslumbrar. Llantas de 6 radios en la versión SE y rueda de repuesto visible, para lucir el intento de llanta “molona” que se inventó Nissan en su momento.El interior es plasticoso y en dos tonalidades, mitad superior color crema, mitad inferior negra con simulación de acero cepillado. Tal es la cantidad de plástico y tan mal pensado está el interior que con los cambios de temperatura chirría como una casa encantada. Y los asiento, ay… los asientos, sentaos y abrochaos bien el cinturón, porque al primer giro de volante es probable que intercambiéis posiciones dentro del habitáculo.
Conclusión: no os compréis uno de estos porque nadie os respetará, solo funciona fuera de la carretera y dentro de ella no es el mínimo de cómodo que se exige. Bueno… compráoslo y mantenedlo en secreto guardado en el garaje y sacadlo a pegar brincos por el campo de vez en cuando para desfogaros y poco más.

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